Video: jugadores de rugby entrenan el scrum con cubiertas de camión

Una imagen de la acción llamó la atención y produjo la admiración de todos. Belkis Mansilla, docente, jugadora y entrenadora contó la historia del Caraguay Rugby Club de Nueva Esperanza (Santiago del Estero).
  • El enorme esfuerzo de jóvenes rugbiers en Santiago del Estero.
    Foto: El enorme esfuerzo de jóvenes rugbiers en Santiago del Estero.
Cuando hay voluntad y ganas de mantenerse en pie por un objetivo, todo es posible y más si el esfuerzo es compartido. Y así lo está demostrando Caraguay Rugby Club, que se fundó en abril del 2013 en la ciudad de Nueva Esperanza y que tiene una historia que arranca con la donación del predio de un matrimonio que ya no está y que hoy más que nunca necesita de la ayuda y la colaboración de todos.

"El club fue fundado en el 2013 por Julio Rodríguez y Liliana Ruiz, un matrimonio que físicamente ya no están con nosotros. Ahí empezó todo y junto a Luis Andave, que es oriundo de la ciudad de Aguilares, Tucumán, lanzaron la idea de crear el club para la práctica del rugby", expresó Belkis Mansilla, una docente y a la vez entrenadora de la categoría Juveniles de la institución.

Pero lo que más llamó la atención en las redes sociales cuando se conocieron algunos detalles de las prácticas que vienen realizando las categorías juveniles y mayores, fue el armado de un improvisado "burro" con cubiertas de vehículos pesados para los ejercicios del scrum.
"La fotografía que subimos a las paginas de Facebook e Instagram del club tuvo mucha repercusión, especialmente en el ámbito nacional. La verdad que estamos sorprendidos por todo lo que está pasando", afirmó Belkis, que también es jugadora y está tratando de conformar el plantel femenino. "Por ahora somos seis en mayores y cuatro en infantiles", agregó a El Liberal.

Lo de las cubiertas del burro que tiene además los horcones de árboles que hacen como una especie de contenedores, fueron provistas por las gomerías de la zona.

"La gente de la ciudad sabe de todo el esfuerzo y el sacrificio que venimos haciendo para que el club se mantenga vivo. Nosotros no cobramos cuota ni nada de eso. Solo queremos que el proyecto que iniciaron Julio y Liliana siga vigente, como la promesa que hicimos cuando ambos murieron".

Justamente ellos no pudieron disfrutar mucho de lo que habían ideado para que la ciudad de Nueva Esperanza tenga una alternativa más en el rubro deportivo. Liliana murió en mayo del 2013, un mes después de la fundación del club, por una enfermedad terminal y Julio en un accidente en Mercedes, Buenos Aires, cuando regresaba junto a sus tres hijos de vacaciones desde Mar del Plata.
"Julio pudo disfrutar poco tiempo su proyecto. Lamentablemente murió en el 2014 cuando volvía de vacaciones desde Mar del Plata con sus tres hijos. El accidente fue entre Navarro y Mercedes, Buenos Aires, cuando dos camiones se rozaron de frente y uno de ellos pegó el volantazo y lo llevó por delante. Él se había detenido un momento en la banquina para atender a una de sus hijas que acusaba un malestar", contó Belkis cuando recordó aquel triste y doloroso momento.

Hubo un tiempo en que Caraguay prácticamente dejó de existir también. Fue en el 2018, cuando por cuestiones económicas hubo jugadores de los planteles superiores que decidieron alejarse, situación que repercutió fuertemente en la actividad que se desarrollaba en la institución.

"Había que mantener un plantel activo y con cierta cantidad de jugadores para seguir afiliado a la Unión Santiagueña de Rugby. Muchos de los jugadores no pudieron seguir pagando el fichaje y ahí todo se vino abajo. También la muerte de Julio influyó", declaró Belkis cuando hizo mención al tema.

No menos importante también fue la decisión de muchos juveniles de irse de la ciudad para continuar sus estudios universitarios en Tucumán o en la capital de Santiago del Estero.

"Como en Nueva Esperanza no hay una oferta estudiantil de niveles superiores a la secundaria, los juveniles sobre todo se van a Tucumán o Santiago para continuar con sus estudios. Es entendible la situación".
Pero hoy Caraguay Rugby Club vive otro presente. Hace poco tiempo, Belkis, su esposo Gustavo Álvarez y el profesor Luis Andave están otra vez en la lucha y en el gran desafío de mantener despierto el interés de los niños, jóvenes y mayores para que el rugby en la ciudad cobre protagonismo otra vez.

"La Unión Santiagueña nos convocó para una reunión y ojalá que todo sea para empezar de nuevo. El club está funcionando ahora y con ganas de seguir con el proyecto de Julio, Liliana y el profe Luis. Hay muchas cosas que nos faltan para los entrenamientos y esperamos que nos puedan ayudar. La gente que quiera hacerlo puede ingresar a la página del club en el Facebook o Instagram. Solo tenemos conos, seis pelotas y las gomas para el scrum. Desde ya un agradecimiento a la gente de Nueva Esperanza, que como puede nos da una mano".

La realidad indica que hoy Caraguay Rugby Club de Nueva Esperanza está otra vez con el desafío de darle continuidad al proyecto que encararon Julio Rodríguez con su esposa Liliana Ruiz, además del gran aporte del profesor Luis Andave, a tal punto que cuando se decidió limpiar todo el predio hace dos meses, un grupo de padres y vecinos prestaron su colaboración para volver a poner las canchas en condiciones.

"Fue un gran gesto de todos porque se veía que había ganas e interés por volver a contar con el predio del club en condiciones. Había estado un tiempo prácticamente abandonado y todo el terreno tenía muchos vinales. Fue ahí que aparecieron los padres, vecinos y algunos comerciantes que ayudaron con la limpieza. Todos trajeron palas, machetes y hachas para colaborar".

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Etiquetas: Rugby

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