Independiente mereció más pero solo pudo empatar con Olimpo en Bahía Blanca

El Rojo fue más que el Aurinegro en el complemento pero el ex arquero de Independiente, Adrián Gabbarini, impidió la victoria del equipo de Holan. Fue 1-1, Fernández abrió el marcador e igualó Vila por un error en la defensa del Diablo.
  • A Independiente se le escapó la victoria en Bahía Blanca.
    Foto: A Independiente se le escapó la victoria en Bahía Blanca.
Independiente, por ahora, es una sana búsqueda, una formación audaz en construcción. Buenas intenciones, malas resoluciones. El empate 1-1 contra Olimpo -entretenido y vivaz-, lo define a la perfección. Independiente está a mitad de camino. Lo que quiere viaja en una dirección. Lo que puede, por ahora, no siempre marca el mismo pulso. Leandro Fernández abrió el marcador con un zurdazo preciso; empató Luis Vila, con un derechazo con alma y vida.

Independiente exhibió en esta ciudad su cuerpo, pero la mente se quedó en Avellaneda. Con Bustos, Domingo, Erviti y Barco en tiempo de espera, para el desafío estelar, previsto para el martes próximo, en Avellaneda. Se trata del desquite de los octavos de final de la Copa Sudamericana, ante Atlético Tucumán, que anoche tuvo una errática tarea en la derrota contra Vélez por 2 a 0. El antiguo rey de copas, sin embargo, no puede confiarse: en el primer choque, perdió por 1 a 0, con una deslucida actuación. Tiene, eso sí, un cuerpo técnico astuto y un plantel recargado, para reencontrarse con el sabor del campo internacional. Algo así como volver a su esencia.

Ariel Holan transformó la táctica y los apellidos de esa noche errática y, con el juego de viejas épocas, se impuso con clase de salón a Independiente por 3 a 1. Y anoche, convencido de que el campeonato apenas arranca y la urgencia es internacional, creó una estructura sin piezas esenciales, con la frescura de algunos caudillos, que se presentaron en Independiente con ímpetu. Por ahora, sin embargo, están a medio camino.

Jonas Gutiérrez, de 34 años y Fernando Amorebieta, de 32, tuvieron una nueva oportunidad. En un costado, esperan Nicolás Domingo (32), hoy, un imprescindible, y Juan Manuel Martínez (31), por ahora observado con cierto recelo, porque su destino parecía estar en Arsenal o en la MLS. Jonas actuó como número 4, una posición que conoció en una extensa etapa en el seleccionado y Amorebieta, luego de una interesante trayectoria en España e Inglaterra, busca reencontrarse con su mejor versión; salió con una molestia en el tobillo izquierdo. Tiempistas y aguerridos, están en deuda.

Otro caso, muy interesante, es el de Rodrigo Moreira, un zaguero, de 21 años que volvió al Rojo, que mide 1,85m, de paso rutilante por San Martín, de Tucumán. En la Primera B Nacional, marcó ocho goles. "Los técnicos que tuve en Independiente -Gabriel Milito, Jorge Almirón y Mauricio Pellegrino-, siempre me dieron la licencia para irme al ataque cuando lo viera conveniente. A ellos les gusta que los centrales siempre salgan jugando y que puedan aparecer por sorpresa. Esto me dio la chance de convertir varios goles. Y Cagna, en San Martín, también me motivó", contó, días atrás. Es un proyecto interesante, más allá de algunas licencias que ofreció ante Olimpo. Independiente pudo ganar, también pudo perder. El espectáculo ofreció tensión hasta el final. La Superliga atrapa: por ahora, no hubo ni un 0-0.

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